Una solución para un entorno demandante

La vida contemporánea siempre nos exige hacer más: ya sea en el trabajo, en el deporte, en la vida familiar o incluso en el esparcimiento, las demandas parecen ser cada vez mayores.

Llevar un ritmo dinámico puede traer muchas recompensas, sin embargo, a veces la carga puede ser dura para el cuerpo, para la mente o para las emociones.

Aquí es donde cobra importancia el movimiento del wellness, una concepción del bienestar que va más allá de la salud, entendida simplemente como la ausencia de enfermedad.  

Una filosofía, un movimiento

La búsqueda del equilibrio es una constante en el desarrollo de la humanidad. Ya principios del siglo II, el poeta romano Juvenal acuñó la célebre frase “mente sana en cuerpo sano”.

Halbert L.Dunn, padre del movimiento wellness, lo definía como “una condición de cambio en la que el individuo avanza, escalando hacia un potencial o funcionalidad más elevados”.

El wellness va más allá de la salud, pues también considera factores como la tranquilidad, la felicidad y la realización personal. Es un cambio en tu estilo de vida que busca traerte paz, felicidad y armonía.

¡Ponlo en práctica!

El wellness abarca muchas áreas de tu vida, por lo que es difícil hacer una guía que las abarque todas. Pero con estos sencillos trucos, puedes comenzar a hacer cambios en tu estilo de vida con los que comenzarás a notar resultados:

  1. Actividad física – Dedica parte de tu tiempo a practicar un deporte o alguna actividad más relajante, como el yoga o el senderismo. Dedica este espacio a ti mismo, disfrútalo y ten siempre en cuenta que lo haces para sentirte bien contigo.
  • Alimentación – Recuerda: ¡tú eres lo que comes! Nadie se hace experto en nutrición de un día para otro, pero puedes comenzar por pequeñas acciones como evitar la comida chatarra, el azúcar y beber dos litros de agua al día. ¡Comenzarás a sentirte muy bien muy rápido!
  • Relajación – Tómate algunos momentos para relajarte. ¿Cómo se logra esto? Muy fácil: ¡no hagas nada! Simplemente deja lo que estás haciendo, olvídate de tus actividades y concéntrate en tu respiración. Si lo logras durante un par de minutos, habrás dado tus primeros pasos al mundo de la meditación.

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